La memoria no puede convertirse en consigna ni la coyuntura en excusa
La falta de anticipación política frente al agotamiento de un proyecto productivo que quedó a contramano de un nuevo mundo signado por la globalización, y la intención —a pesar de esa tendencia global— de reflotar ese modelo agotado, llevó a que nuestro país quedara huérfano de un sujeto político. Es decir, a la incapacidad de la sociedad de concebirse como un “nosotros”. Solo mediante un proyecto que contemple las nuevas tecnologías, la productividad, los mercados y los trabajos globales —en definitiva, las corrientes que moldean el nuevo mundo— podrá originarse un nuevo sujeto político. Así como anteriormente fue construido gracias a la industrialización por sustitución de importaciones, los derechos laborales y los incentivos empresariales. Desde Isabel Perón con el “Rodrigazo”, en junio de 1975, hasta el día de hoy, las únicas propuestas económicas dominantes fueron medidas de ajuste, devaluaciones, tarifazos y precarización del trabajo. Ese proceso provocó un desabastecimiento que...