No queremos otras Malvinas
Este jueves 6 de agosto, el Senado se prepara para tratar la derogación de la Ley de Tierras. Hay que decirlo con todas las letras y de forma explícita: lo que está en juego es la venta de la Patria. Estamos ante un intento directo de entregar los bienes territoriales del país. Es rematar la soberanía. La tierra sobre la que estamos parados sostiene el agua dulce, las fuentes de energía, los vientos, los humedales y los minerales de las provincias. Entregar esos campos a capitales extranjeros sin ningún tipo de límite estratégico significa que el destino de esos recursos pasará a ser decidido por intereses económicos o políticos de otros países. Si esta reforma se aprueba, estaremos hablando de colonias en nuestro suelo bicontinental. Terminaremos con otras Malvinas en el corazón del territorio nacional. Desde la reforma constitucional de 1994, las provincias ostentan el dominio originario de sus recursos naturales. Dejar que un fondo de inversión extranjero compre extension...